RoamRoaster

Donde el café y el camino se juntan

,

Una técnica mejorada para preparar una taza con el V60

El método V60 es uno de los sistemas de filtrado manual más populares en el mundo del café de especialidad. Su diseño simple y su capacidad para resaltar los matices de un café bien tostado lo han convertido en una herramienta esencial tanto para baristas como para entusiastas del café en casa. Sin embargo, lograr una taza perfecta no es cuestión de suerte: requiere comprensión del proceso, control de variables y técnica. A continuación, te presentamos una versión mejorada y optimizada del método V60 para preparar una taza excepcional, basada en pruebas y ajustes rigurosos.

1. La evolución del método V60

En versiones anteriores, las técnicas de V60 funcionaban muy bien con mayores volúmenes de café, pero resultaban inconsistentes cuando se trataba de una sola taza. El objetivo de esta actualización fue precisamente encontrar una técnica más estable, fácil y repetible que mantuviera la calidad en preparaciones pequeñas.

El resultado fue un método refinado que utiliza 15 gramos de café por 250 gramos de agua, manteniendo la proporción estándar de 60 gramos por litro. Este enfoque permite obtener un equilibrio perfecto entre dulzura, cuerpo y claridad en taza.

2. Ingredientes y equipamiento esencial

  • Café recién tostado y molido (preferiblemente tueste claro o medio)
  • Molinillo de buena calidad (ajustado a un punto medio-fino)
  • Balanza digital con cronómetro
  • V60 de plástico (1 taza) y filtro de papel
  • Agua filtrada o de mineralidad suave
  • Tetera de cuello de ganso (gooseneck kettle)

El plástico se recomienda por su estabilidad térmica: requiere menos energía para precalentarse y mantiene mejor la temperatura durante la extracción. Además, es más económico y práctico para uso diario.

3. Preparación inicial

  1. Calienta el agua hasta ebullición (100 °C).
  2. Enjuaga el filtro de papel con agua caliente del grifo (no necesariamente hirviendo) para eliminar residuos de papel y precalentar el V60.
  3. Coloca el café molido (15 g) en el filtro, formando un pequeño montículo o “volcán” en el centro.
  4. Zera la balanza con la cafetera ya lista para infusionar.

El precalentamiento es un paso importante, especialmente con cafés de tueste claro, ya que una buena retención térmica garantiza una extracción más uniforme.

4. La técnica de vertido por bloques

El proceso se divide en cinco vertidos de 50 gramos cada uno, manteniendo un control simple y eficiente:

  1. Floración (0:00 – 0:45)
    Vierte los primeros 50 g de agua sobre el café recién molido.
    Realiza un suave remolino para asegurarte de que todo el café se sature por igual.
    Deja reposar 45 segundos para permitir que se liberen los gases del CO₂.
  2. Segundo vertido (0:45 – 1:00)
    Añade otros 50 g de agua, alcanzando los 100 g totales.
    Mantén la boquilla de la tetera baja y vierte en círculos lentos.
  3. Tercer vertido (1:10 – 1:20)
    Suma otros 50 g para llegar a 150 g.
    Espera 10 segundos entre vertidos para permitir que el café se asiente.
  4. Cuarto vertido (1:30 – 1:40)
    Llega a 200 g, manteniendo un flujo estable y constante.
  5. Último vertido (1:50 – 2:00)
    Finaliza con el quinto bloque para alcanzar los 250 g.
    Da un último remolino para nivelar la cama de café y permitir un drenaje uniforme.

El tiempo total de extracción debe rondar los 3 minutos. Si el flujo es demasiado rápido, el molido está muy grueso; si tarda demasiado, puede estar demasiado fino o haberse obstruido el filtro.

5. Ajustes según el tipo de tueste

  • Tueste claro: agua recién hervida (98–100 °C) y molienda más fina.
  • Tueste medio: 90–95 °C, molienda media.
  • Tueste oscuro: 80–85 °C, molienda ligeramente más gruesa.

La temperatura del agua influye directamente en la percepción del sabor: temperaturas altas potencian la acidez y dulzura, mientras que más bajas realzan el cuerpo y suavizan la taza.

6. Sobre la agitación y el vertido

Durante las pruebas, se observó que el vertido circular constante, con la boquilla baja y un flujo de aproximadamente 5 gramos por segundo, ofrece una agitación uniforme sin crear canales.
Evita verter únicamente en el centro, ya que esto puede formar cráteres y generar una extracción desigual.

El movimiento de “pulsos” permite alternar entre fases de agitación y reposo, lo que promueve una extracción más dulce y equilibrada.

7. Errores comunes y cómo evitarlos

  • No usar agua filtrada: puede alterar el sabor y la claridad.
  • Molido inconsistente: genera amargor o subextracción.
  • Verter desde muy alto: produce turbulencia excesiva y canales.
  • No precalentar el V60: reduce la temperatura y la dulzura.

Recuerda que los tiempos y proporciones son guías, no reglas rígidas. La clave está en probar, ajustar y catar.

8. Explorando otras técnicas de vertido

Existen múltiples aproximaciones al V60. Algunas técnicas se centran en un solo vertido continuo; otras en la “agitación con cuchara” o el uso de pulsos más pequeños. Todas pueden producir excelentes resultados, dependiendo de la molienda, el agua y el café.
La versión aquí descrita busca equilibrio entre simplicidad, repetibilidad y sabor.

Conclusión: la esencia del buen café

El V60 no se trata solo de precisión, sino de conexión con el proceso. Este método refinado combina control y sencillez, haciendo posible una taza deliciosa incluso para principiantes.
Si tu café no sabe como esperabas, revisa primero la molienda, el agua y la calidad del grano, antes de culpar a la técnica. Con buenos ingredientes y práctica, lograrás resultados excepcionales.

Y sobre todo, recuerda disfrutar el proceso: cada taza de café es una oportunidad para aprender, explorar y saborear.